Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

Abraham Lincoln

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Saturno devora a otro de sus hijos

Es el sino de Berlusconi.  De todos los berlusconis de Europa.  El mercado no tiene piedad.  Acabará con todos.  ¿Habrá un Zeux que, camuflado de piedra con pañales realice el tan deseado parricidio e imponga un nuevo sistema?

Goya denunció los excesos de la revolución francesa con cuadros como éste.  Hoy son toda una metáfora.  Los hijos predilectos del capitalismo son devorados por el mismo capitalismo.

Pero estén tranquilos, ellos son el plato fuerte, nosotros somos la salsa, siempre presente en todos los platos.

5 comentarios:

MENTA dijo...

Al final no dimite, venderá a los italianos que ha aplicado las medidas para que Italia no sea intervenida y no se presentará a las próximas elecciones.
No me parece que le hayan devorado.
Se irá de rositas a hacer discos de amor y seguir disfrutando de su deshonesta fortuna.
Saludos.

Anónimo dijo...

Usted siempre tiene un argumento para que el malo de la película sea el mismo. Si las cosas van mal es que el mercado es malo y la democracia en la que vivimos una falacia. Pero si las cosas les van mal a los defensores del libre mercado y de la democracia, entonces es que "el sistema" es peor todavía de lo que imaginábamos. Hay otra posiblidad: el sistema, a veces, funciona, y castiga a los culpables de hacer que no funcione bien.

Espartaco dijo...

Berlusconi era uno de los hijos predilectos del sistema, un hombre que amasó su fortuna a partes iguales entre la promoción inmobiliaria y el negocio de la comunicación (en concreto TV por cable), dos pilares básicos del modelo de desarrollo, un defensor a ultranza de la democracia capitalista que insultaba a todo aquél que no pensaba como él con los adjetivos de rojos y comunistas (jueces, periodistas...) porque no encontraba otra descalificación mas fuerte, un primer ministro que aprovechó su puesto para blindarse ante las múltiples tropelías que cometió durante su proceso de enriquecimiento, un representante modelo del tipo Macho, macho (repugnantemente machista y asqueroso), en definitiva un tipo de éxito que ganaba elección tras elección y satisfacía en lo más intimo a la mayoría de los votantes italianos.

Lo dicho, un hijo predilecto que ahora se tambalea de su puesto político porque los mercados están inquietos, no por ninguna de sus fechorías.

¿No es entonces el mercado quien lo devora?

MENTA dijo...

Cierto es que la "democracia" italiana no ha podido con Él y van a ser los mercados los que le quiten de las riendas de Italia.
A otra cosa.....

Anónimo dijo...

ha sido su partido quien le ha quitado. Más en concreto, algunos en su partido.

Y "el mercado" le sigue aupando, una cosa es su faceta como político y otra como empresario, en la última sigue ganando dinero.

En cualquier caso, cualquier democracia es mejorable y la italiana mucho más que otras.