Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

Abraham Lincoln

jueves, 1 de diciembre de 2011

Urdangarín

Urdangarín no es ninguna novedad, ni tan siquiera el mayor de ellos, es uno más.  Eso sí, uno más con las excelencias de la aristocracia, de la sangre azul, de los privilegios por motivos de cuna (y de cama en este caso) pero no es ninguna excepción ni entre la aristocracia ni entre los nuevos ricos hijos de la cultura del pelotazo (la herencia de Solchaga, entre otros)

Pero Urdangarín es un escaparate, como en su momento lo fueron otros del tipo Mario Conde (por cierto también amigo del Moncarca), quien tras pasar por la cárcel ahora tiene su propio programa de televisión y se permite dar consejos a la juventud.  En su momento de máximo esplendor esos tipos fueron puestos como paradigma del buen español, como espejo al que mirarse... y que ahora siguen representando el mismo papel.

No es nuevo, tan sólo hay que recordar el caso de Gil y Gil, ese personaje que ganaba elección tras elección pese a todo lo que en su momento ya se sabía.  ¿Un caso aislado?  Qué va, miren el caso del PP valenciano o del PP balear: Matas, Camps... y una mayoría absoluta tras otra, sin inmutarse, sin que se les mueva ni un sólo pelo de su cabellera engominada.

¡Ah Urdangarín!  A nadie le cabe la menor duda de lo que hizo (lo que sale en la prensa es bastante claro y unánime) pero tampoco tiene nadie la menor duda que no pasará nada, al fin y al cabo forma parte de la Familia Real, está implicada hasta una de las Infantas y puede salpicar a la Corona... puede incluso servir de excusa para que algún avezado periodista aproveche la ocasión y remueva aquello de Prado y Colón de Carvajal, del Grupo Torras, de KIO, de Mario Conde... y sirva para hacerse preguntas.  ¿Llevaría eso a una abdicación del Monarca en favor de Felipe y Leticia (la plebeya que acercaría la monarquía al pueblo)?  No sería la primera vez que por parte de Sofía se intenta prestigiar a su bienamado hijo ante la opinión pública por lo que pueda pasar...  ¿no recuerdan ustedes la conspiración republicana de García Trevijano, de los apoyos a la monarquía por parte del PSOE de Felipe y el alejamiento de la misma del PP de Aznar, entonces en la oposición?

Bueno, los Borbones son así, siempre lo fueron y quienes a los suyos parecen honra merecen.  Volvemos al principio, no es novedad.  Lo interesante, lo realmente importante de este asunto es cómo lo va a digerir la ciudadanía.  Por una parte la opinión pública (es decir, la opinión publicada, los medios del régimen) tienen que reflexionar sobre la forma de abordar el asunto.  Por la otra la ciudadanía, influida por los medios de comunicación libres por una parte y por los datos que seguirán saliendo por otra, terminará teniendo un estado de ánimo.  Estamos seguros que en el próximo baremo del CIS la Corona seguirá siendo una de las instituciones mejor valoradas por los españoles (junto al ejército) y será de las que mayor confianza inspiren.

Y eso debería darnos pistas para comprender el comportamiento sociológico (y electoral) del pueblo español.  ¿No creen?

11 comentarios:

MENTA dijo...

Pues disculpa mi ignorancia pero no logro comprender el comportamiento sociológico de los españoles.
Cual es exactamente el pensamiento de un ciudadano español que le lleva a votar a una opción política que le perjudica.
Saludos.

Espartaco dijo...

Los comportamientos electorales hay que entenderlos dentro de actitudes grupales, gregarias, que en pocas ocasiones tienen que ver con análisis racionales de su motivación. Pueden votar una cosa y reclamar en la calle la contraria. No ocurre al 100% pero sí en un importante porcentaje. Intervienen factores como la tradición, la cultura política, los elementos de su grupo de relación o familiar... pasa como con el caso del fútbol. De chiquitito se es de un equipo sin motivación aparente y se es para toda la vida. Es muy difícil el cambio de equipo aunque el rival juegue mucho mejor

Anónimo dijo...

No sé por qué dice que no pasará nada: usted mismo menciona a varias personas, cercanas al monarca en algún tiempo, que han pasado por la cárcel. Luego los hechos demuestran que, si es culpable, sí pasará algo.

En cuanto a la ocupación de Urdangarín, es la típica de tantos ex-políticos en España: comisionista y traficante de influencias. Yo lo encuentro moralmente reprobable, sobre todo cuando de lo que se trata es de llevarse subvenciones y comisiones de dinero público, o sea del mío, y más todavía cuando esas personas presumen públicamente de lo que no son, pero está por ver que eso sea delito. Y si es delito sería también debatible quién lo ha cometido, si la persona que pagó o la que lo recibió por, por ejemplo en el caso de Urdanga, prestar su imagen, que es una actividad lícita.

MENTA dijo...

Ósea, que un importante número de votantes lo hacen sin ningún tipo de análisis crítico. Puedo entender que esa serie de factores que indicas lleven al moldeamiento de la persona a un nivel general de posicionamiento político: progresista, conservador, socialista, liberal, pero de ahí a abrazar las siglas de un partido o una institución sin cuestionar su praxis….sigo sin entender; a no ser que una mayoría de electores vote sin una reflexión sobre su elección.

Espartaco dijo...

Dicen los estudios sobre decisión electoral que hay dos componentes a la hora de inclinar el voto. Por un lado el nuevo votante, el que se incorpora por primera vez. Es muy importante porque durante un tiempo mantendrá el sentido de su voto, en algunos casos hasta el final de su vida. Con 18 años se vota más emotivamente que de forma racional. El otro porcentaje importante es lo que llaman el voto de centro, entre dos y tres millones que suelen optar entre unos y otros partidos. El resto son parroquia, votan siempre a unas siglas, pase lo que pase, digan lo que digan, hagan lo que hagan. Se llama techo electoral. Por eso el PPSOE se centra siempre en ese tramo de indecisos del "centro" y por eso giran sus políticas en función del mercado. Digamos que es el mundo al revés, en vez de proponer programas para que puedan elegir entre ellos lo que hacen es adecuar sus programas a lo que pueda pensar ese sector. El resto a piñón. Fíjate el caso de la últimas elecciones. Los votantes del PSOE se han ido a casa, no han votado a otros (algunos sí, pero no es lo sustancial)

Espartaco dijo...

Quise decir suelo electoral y no techo

PepitoGrillo dijo...

No son palabras mías pero a ver si esto nos podría dar alguna pista.
"No hay ninguna excusa mejor que el pueblo. Se le invoca siempre para justificar los abusos de poder, al mismo tiempo que se señala a la soberanía popular como el paradigma a seguir. Pero es un simple juego de palabras demagógico e insultante. El poder actualmente establecido no es sino un botín de guerra –de la última–, que se ha sustanciado no en la lógica del derecho de los ciudadanos, sino en la de las instituciones imperantes que los convierten automáticamente en súbditos, vaciando de contenidos la aludida soberanía popular."
Y parece que nos lo hemos creído.

PepitoGrillo dijo...

Se podría complementar con esta otra:
"Todo para el pueblo pero sin el pueblo."
Sí porque resultamos un poco molestos...

Anónimo dijo...

a ver quien eres tu para criticar la cultura del pelotazo, si de eso tu lo sabes todo, que urdangarines y demas no habria si no fuera porque gente como tu les ayuda y les dice como

calborotador dijo...

Jodo, lo que te ha dicho, amigo.
Y con respecto al comportamiento electoral, pienso la tendencia (y más aquí, en Aragón) que hay siempre es a discutir si los que vienen son galgos o podencos. Total, que el que se lleva el gazapo al puchero suele ser la misma casta aguda de siempre.
Y lo dicho, jodo como está el patio con la familísma.

Anónimo dijo...

Disiento de lo de que la gente vota a lo que le perjudica. Si la gente tiene claro que algo le va a perjudicar no le vota. Por eso IU nunca termina de arrancar. La gente tiene claro que el comunismo que representa IU solo trae represión y miseria.
Con lo de Espartaco y el pelotazo totalmente de acuerdo.