Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

Abraham Lincoln

miércoles, 17 de marzo de 2010

El síndrome de la Moncloa en la Casa Consistorial

Resulta que aquel profesor de economía que en un par de sesiones le explicaba, no sólo los fundamentos básicos de la economía sino sus profundos misterios a tan aventajado alumno, ZP, hace ahora declaraciones explosivas en una revista conocida como "Vanity Fair" y en la misma sorprende por explicar que su antiguo alumno está prisionero del Síndrome de la Moncloa, el mismo mal que aquejó al inefable José María Aznar.

¿Y en qué consiste dicho síndrome? Nada más y nada menos en que ni sus asesores, ni su personal de confianza, ni nadie de su entorno se atreve a llevarle la contraria. Nadie se atreve a decirle no, no es buena idea, es mejor otra cosa, o tu propuesta es mejorable. Eso lleva, afirma el exministro, a que ZP no se fíe ni de su sombra.

Oídas y leídas semejantes afirmaciones, los extraños vericuetos de mi mente me han llevado, casi de manera automática al Ayuntamiento de Huesca. Ya hace tiempo que nadie se atreve a tratar de razonar con el Alcalde. Nadie de su grupo municipal osa contradecirle (en todo caso en corrillos aparte, lo que es de sobras conocido por todos) y que degenera en una absoluta y total crisis de confianza de Elboj a su entorno más inmediato.

En los tiempos de Felipe a esta situación se le llamó la soledad del gobernante pero desde la época Aznar se calificó a este hecho como el mencionado Síndrome.

Claro que los maledicentes del PSOE afirmaban que dicho síndrome no era otra cosa, para Aznar, claro, que destapar su fondo autoritario, déspota, dictatorial y nada democrático, y con aquello nos quedábamos. Ahora, de ZP, con los mismos síntomas no se dice lo mismo, se habla de algo relacionado con las moquetas (debe ser falta de limpieza, acaso) o que está en el ambiente (que vigilen el sistema de ventilación forzada, igual hay bacterias)

Lo cierto es que, desde hace tiempo, dicho Síndrome viene siendo moneda común en el Ayuntamiento oscense, y no sólo entre los concejales del PSOE, que lo manifiestan por todas los rincones de la ciudad a quien les quiera oír, sino entre los mismos trabajadores de la casa. "Está como ido, como ausente"

Algo hay cuando suena con tanta fuerza. Lo cierto es que el paralelismo entre ZP y Elboj no termina allí. En plena crisis ZP no se hace fotos con los obreros en las fábricas, en los tajos, con sus votantes... no aparece siempre rodeado de banqueros y gentes de peor ralea, es su entorno, y eso mismo le pasa a nuestro Alcalde que ya no sale en las fotos rodeado del vulgo sino de Obispos, curas y futbolistas.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Va a ser verdad que tiene usted algo personal con el alcade de Huesca.

Anónimo dijo...

A lo escrito por Espartaco una precisión histórica y una opinión sobre lo dicho, con lo que en general estoy de acuerdo. La precisión histórica: el término Síndrome de la Moncloa se acuño para referirse al estado de desapego con la realidad del entonces presidente Felipe Gonzalez. Luego se ha ido aplicando a los sucesivos inquilinos de dicho palacete.
La opinión: dicho síndrome no es responsabilidad solo del ego del que lo sufre. Normalmente un entorno de cobardes hace mucho para favorecer el progreso del mal. En el caso Huesca hay que recordar que los actuales concejales del PSOE (Luis Felipe, Sanrromán, Teresa Sas...) jugaron la baza de la desconfianza de su jefe para deshacerse de los que dentro del grupo les incomodaban u ocupaban áreas codiciadas por ellos, urbanismo, cultura, medio ambiente... Para quien aspiraba a urbanismo el planchazo debió ser gordo cuando Elboj se quedo ese área diciendo que en su grupo ninguno era capaz (no dava el perfil creo que fue el término utilizado) de ser concejal de urbanismo. Esta afirmación da idea del concepto que tiene el sujeto de sus concejales actuales. No es raro que Elboj no se fíe de ellos y ellas ya que es quien mejor conoce sus dobles juegos. Aquello de Roma no paga traidores. Por eso sus actuales apoyos son los que se han incorporado esta legislatura, aunque ya caerán en desgracia.

Alex dijo...

Estoy con el segundo anónimo en que eso del Síndrome de la Moncloa tiene difícil remedio si los que rodean al presidente no son más que una pandilla de políticos cobardes que creen debérselo todo al líder y temen enfrentar su opinión.

Sobre el alcalde de Huesca, poco conozco de este tipo, pero siéntete afortunado. En Zaragoza tenemos que tragar con un Belloch obsesionado con proyectos megalómanos absurdos y reiteradamente contrario a la aconfesionalidad del Ayuntamiento. Algunos de socialistas no tienen más que el carnet.

Un saludo ;)

http://cajadebombillas.blogspot.com

Espartaco dijo...

Caramba, yo a Belloch no le sigo demasiado, bueno, algo a través del Heraldo, con lo de la nueva Expo, lo de la calle a San Josemaría (líbranos de todos los males), y alguna cosa más, pero no sé, en sana competencia, quier esbarría más a la derecha. El nuestro da suelos para Iglesias, no se pierde ni una procesión ni media, tenemos obras desorbitadas como el nuevo palacio de Congresos, da dinero a la SD Huesca... ¿El tuyo también da dinero al Real Zaragoza o sólo lo hace la DGA?

Anónimo dijo...

En el blog de Elboj se puede constatar estos días la falta total de relación con la realidad del sujeto en cuestión. Con los graves problemas que el Ayuntamiento tiene el único interés del paciente de lo que aquí podríamos denominar "síndrome de la colina" es eso que un día llama punto zoológico, otro punto animal, otro museo verde... Un chandrio que agrupa un gallinero y un amontonamiento de cachivaches diversos y sin relación alguna con la zoología, los animales o el medio ambiente que va acumulando según le da el aire. Se ve que la versión oscense del síndrome de la Moncloa tiene aparejado el síndrome de diógenes. Ese que impulsa al que lo padece a almacenar trastos viejos sin sentido ninguno. Lo grave es que en sus idas y venidas al cintado punto zoologico-animal-verde es incapaz de ver el estado de deterioro del parque en el que el citado espacio se encuentra.

Alex dijo...

Creo que lo de financiar el club de fútbol es sólo cosa de la DGA, pero sí, te aseguro que Belloch y laicismo son realidades opuestas. No solo quiso ponerle una calle a Escrivá de Balaguer, también se negó rotundamente a quitar cualquier símbolo religioso del Ayuntamiento e incluso se enfrentó a miembros de IU y CHA a los que pretendía obligar a acudir a celebraciones religiosas.

La última insensatez la del tranvía, que nos saldrá por la friolera de 400 millones de euros en plena crisis, cuando se podría haber retrasado y por 100 más haberlo soterrado, lo que evitaría muchísimos problemas de circulación y tráfico. Con los 400 millones que se gastarán se podrían haber comprado 1000 autobuses eléctricos (la flota actual es de 375). Más del 50% de los zaragozanos valoran "mal" o "muy mal" la implantación del tranvía. Y sólo es un ejemplo...

¡Un saludo!

http://cajadebombillas.blogspot.com