Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

Abraham Lincoln

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Esperanza, una alumna aventajada

El PP, como casi todos los partidos, no tiene un alma única pero tiene sectores que pesan más que otros.  Uno de ellos es Esperanza Aguirre y lo que representa.  No, no se preocupen, que no vamos a proponer un sesudo análisis de las propuestas que en materia de educación realiza, ya hace tiempo, el gobierno de Espe en la Comunidad de Madrid.  De sobras son conocidas, tanto en materia educativa como en sanitaria o servicios sociales.  Sin embargo a Esperanza, nuestra, tan entrañable, hay que reconocerle un mérito: no se esconde.

Cierto, no habla con doble lenguaje ni dices medias mentiras o medias verdades: ella apuesta por la desaparición de todo lo público, incluida la enseñanza, que para eso tiene sangre aristocrática y eso tiene que notarse.

Sí, Esperanza es la derecha pura y dura, de las más rancias, de las más ultraliberales, de las más perniciosas pero al menos no se esconde.  No es como Mariano que no sabemos si fuma puros a escondidas o simplemente es una cuestión de imagen.  Mariano calla.  Mariano no dice nada.  De hecho no sabemos si sube o baja por la escalera.  Y es que Mariano es la imagen centrista del tinglado popular.

Sin embargo podemos asegurar que Mariano seguirá los pasos de Esperanza, a cierta distancia, eso sí, pero no variará el rumbo que hace años inició el sistema de educación en España.

Y es que Esperanza puede privatizar, puede sacar dinero de la escuela pública y dedicarlo a la privada, puede hacer lo mismo en la sanidad y todo ello sin cambiar ni una ley ya que las leyes de los gobiernos socialistas se lo han permitido: a la educación privada subvencionada la llaman concertada, las universidades privadas son obra del PSOE, el plan Bolonia es obra de quien es, el curriculum actual no ha sufrido cambios en años (religión por ejemplo), los centros 0-3 siguen estando como están...

Todos los años el informe PISA genera debates insoportables en los medios de comunicación y todos los años se recalca lo mismo: Finlandia ocupa el primer lugar.

¿Todavía ningún sesudo político español se ha preguntado como es la educación en Finlandia?  Sería un buen ejercicio para compararla con nuestro sistema educativo.

Algunos datos: la educación es pública, así de simple.  Las ratios son infinitamente más bajas que las de nuestras aulas (el número de alumnado por clase).  El profesorado de apoyo es manifiestamente superior.  Los curricula son extremadamente distintos.  Y el dinero que destina el Estado a la educación es muy, pero que muy superior.

Naturalmente que hay más diferencias, muchas más, de carácter más técnico, pero estas son evidencias políticas.

En España hace años que solicitan un gran pacto para la educación.  El día que eso llegue tengan por buen seguro que no irá en la linea finlandesa, sino en sentido contrario.  Y ese pacto lo firmarán el PP y el PSOE.

Sí, Esperanza es una alumna aventajada, pero de ese futuro pacto.

3 comentarios:

hemithecomix dijo...

Miedo me da a mi la Aguirre no por lo que dices que no se esconde, me da miedo porque como en todas las personas siempre tenemos oculta la verdadera cara la que sabemos que si enseñamos provocaremos cuanto menos repudio. Si ya es así su cara "publica" más vale que huyamos cuando ya no tenga que esconderse ni ella ni ningún otro sujeto de su misma afiliación. Soy demasiado viejo y no tengo formación alguna, pero si pudiera me exiliaría en Finlandia, Islandia o quizás Noruega que aparte de su nivel de vida más alto la temperatura media que disfrutan es más afín a mis gustos.

MENTA dijo...

Espartaco,
un gran pacto para la educación con el actual sistema representativo bipartidista no parece una gran esperanza.

Esperanza se ha convertido por méritos propios en el enemigo a vencer por la "verdadera izquierda", ya que representa todo lo antisocial.
Es verdad...NO SE ESCONDE.

Anónimo dijo...

No es un problema de derecha e izquierda. España tiene la educación que se merece, ni más ni menos.No hay más que oir y leer las críticas que han recibido los profes por las protestas que están haciendo. El problema no es que el modelo no sea el finlandés, el problema es que españa no es ni será en el futuro previsible un país con la actitud hacia la educación que tiene Finlandia. Y en eso la derecha española es igual que la izquierda española: unos patanes.