¿Qué tiene Francia que aterra a todos los conservadores desde el Siglo XIX? Algo muy sencillo, tiene ciudadanos y eso es muy preocupante. En Francia el sentido del voto oscila, cambia, se eligen unos gobiernos de un color u otro, se castiga a los ineptos pero siempre, todos los gobiernos saben que no pueden aplicar los principios de Estado por encima de la ciudadanía porque, indefectiblemente, habrá respuesta en la calle.
En Francia el republicanismo es algo más que el patriotismo casposo y caduco español (o de sus nacionalismos periféricos, me es lo mismo), en Francia el patriotismo tiene una base (histórica) en los derechos y deberes de la ciudadanía. En Francia los ciudadanos son republicanos porque saben que Francia no es la bandera, el himno o las fronteras de la patria, no,en Francia saben que la república son los ciudadanos que la componen, saben que Francia son los franceses.
Y eso se demuestra día tras día. Francia es un constante ejercicio de ciudadanía y un constante enfrentamiento con el poder.
Las movilizaciones de estos días son un claro ejemplo de lo que estoy diciendo. Allí no tienen unos sindicatos cómplices con el poder y por eso tienen legitimidad para poder convocar manifestaciones (una tras otra) y huelgas generales capaces de poner en jaque a un gobierno. ¿El motivo? Nada menos que retocar (a la baja) los derechos de los trabajadores en cuanto a su jubilación. Exactamente como en España.
Sí, lo confieso, soy envidioso. Envidio a Francia y a los franceses.
"La revolución es, en primer lugar, una ruptura. Quien no acepta esta ruptura con el orden establecido, con la sociedad capitalista, no puede ser un afiliado al Partido Socialista" François Mitterrand. 1971
Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Abraham Lincoln
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lunes, 18 de octubre de 2010
martes, 29 de junio de 2010
El Estatut (y la patria)
Ah, la Patria. Esa idea (en ocasiones unidad de destino en lo universal) que ha servido como cohartada tantas y tantas veces para las mismas felonías (si no más)
He de confesar que no he entendido jamás a los patriotas. Ese concepto abstracto que se refugia en símbolos de colores que ondean al viento y canciones de letras abyectas y música de corte marcial. Por ella se muere o se mata. Por ella se canta, se lucha, se sufre, se llora, hay alegrías, fiestas y jolgorios. La Patria, la patria.
Hoy los patriotas se llaman nacionalistas (eso de patriota, en España y en otras partes, está muy devaluado) y con renovado ímpetu y remozados discursos vuelven al mensaje de siempre: el enemigo exterior, el pueblo atropellado, humillado, sus raíces históricas... y por supuesto el autogobierno.
Lo del Estatut es un enfrentamiento entre patriotas. Los patriotas de un lado y los patriotas del otro. Los primeros son herederos de los Condes de Barcelona, los segundos... según se mire, de los visigodos, de los Reyes Católicos... de Franco...
En todo caso el Estatut, el autogobierno de Cataluña ha sido en este caso la piedra angular del nuevo conflicto (en su momento los Decretos de Nueva Planta)
Vuelvo a confesar que no entiendo los sentimientos patrios por no sentirlos pero ello no obliga a que mi incomprensión se transforme en intolerancia. Sí, soy tolerante con los patriotas. Tolero el furor de las masas enfervorecidas ante el juego de la selección futbolera que enarbolan banderas patrias y se pintan el rostro de colores cual si fueran siux en pie de guerra. Al igual que admiro a esos jóvenes que cada fecha señalada (11 de septiembre, 23 de abril... da igual) se emborrachan y liban preciados néctares a los dioses locales.
Pero sobre el tema: ¿Acaso el Estatut mejorado impediría la reforma laboral? ¿Y sin nuevo Estatut? ¿Y con el Estatut capado, tal y como ha quedado? La misma pregunta sirve para la mejora de la sanidad pública, de las pensiones, de la educación, de la edad de jubilación, de la ley de dependencia...
La patria, la nación son conceptos de nuevo cuño (en el tiempo, claro) y responden al nuevo modelo de sociedad burguesa. La nación tiene un origen popular en cuanto no responde al territorio ni a la lengua. La nación tiene un origen popular desde el momento en que se enfrenta al feudo pero es rápidamente pervertida por la nueva clase dominante haciendo de ella el nuevo feudo burgués. Y esa patria, esa nación es la que ha pervivido hasta nuestros días.
Los patriotas catalanes no persiguen cambios. Nada cambia con Estatut o sin él. Los patriotas españoles quieren que nada cambie, con Estatuy o sin él. Usted volverá a trabajar (si tiene suerte) y tendrá los mismos problemas a fin de mes.
Los patriotas son los nuevos pijos. Véanlos en sus oropeles. Vea a Montilla, a Leire Pijín, a Mariano, a Cospedal. Son pijos de Vogue o de Telva (según tendencias, Telva es mucho más castiza)
Pero tenemos circo. Y además un circo permanente, no como el Mundial, con fecha de caducidad. Tenemos circo y las masas están entretenidas mientras les siguen apretando las clavijas.
He de confesar que no he entendido jamás a los patriotas. Ese concepto abstracto que se refugia en símbolos de colores que ondean al viento y canciones de letras abyectas y música de corte marcial. Por ella se muere o se mata. Por ella se canta, se lucha, se sufre, se llora, hay alegrías, fiestas y jolgorios. La Patria, la patria.
Hoy los patriotas se llaman nacionalistas (eso de patriota, en España y en otras partes, está muy devaluado) y con renovado ímpetu y remozados discursos vuelven al mensaje de siempre: el enemigo exterior, el pueblo atropellado, humillado, sus raíces históricas... y por supuesto el autogobierno.
Lo del Estatut es un enfrentamiento entre patriotas. Los patriotas de un lado y los patriotas del otro. Los primeros son herederos de los Condes de Barcelona, los segundos... según se mire, de los visigodos, de los Reyes Católicos... de Franco...
En todo caso el Estatut, el autogobierno de Cataluña ha sido en este caso la piedra angular del nuevo conflicto (en su momento los Decretos de Nueva Planta)
Vuelvo a confesar que no entiendo los sentimientos patrios por no sentirlos pero ello no obliga a que mi incomprensión se transforme en intolerancia. Sí, soy tolerante con los patriotas. Tolero el furor de las masas enfervorecidas ante el juego de la selección futbolera que enarbolan banderas patrias y se pintan el rostro de colores cual si fueran siux en pie de guerra. Al igual que admiro a esos jóvenes que cada fecha señalada (11 de septiembre, 23 de abril... da igual) se emborrachan y liban preciados néctares a los dioses locales.
Pero sobre el tema: ¿Acaso el Estatut mejorado impediría la reforma laboral? ¿Y sin nuevo Estatut? ¿Y con el Estatut capado, tal y como ha quedado? La misma pregunta sirve para la mejora de la sanidad pública, de las pensiones, de la educación, de la edad de jubilación, de la ley de dependencia...
La patria, la nación son conceptos de nuevo cuño (en el tiempo, claro) y responden al nuevo modelo de sociedad burguesa. La nación tiene un origen popular en cuanto no responde al territorio ni a la lengua. La nación tiene un origen popular desde el momento en que se enfrenta al feudo pero es rápidamente pervertida por la nueva clase dominante haciendo de ella el nuevo feudo burgués. Y esa patria, esa nación es la que ha pervivido hasta nuestros días.
Los patriotas catalanes no persiguen cambios. Nada cambia con Estatut o sin él. Los patriotas españoles quieren que nada cambie, con Estatuy o sin él. Usted volverá a trabajar (si tiene suerte) y tendrá los mismos problemas a fin de mes.
Los patriotas son los nuevos pijos. Véanlos en sus oropeles. Vea a Montilla, a Leire Pijín, a Mariano, a Cospedal. Son pijos de Vogue o de Telva (según tendencias, Telva es mucho más castiza)
Pero tenemos circo. Y además un circo permanente, no como el Mundial, con fecha de caducidad. Tenemos circo y las masas están entretenidas mientras les siguen apretando las clavijas.
miércoles, 22 de abril de 2009
23 de abril. San Jorge
Bueno, bueno, mañana celebramos el día de la patria. Yo no soy patriota así que tanto se me tiene el 12 de octubre que el 23 de abril. Con motivo de tan fasto aniversario y que enlaza tanto con nuestras raíces (ya se sabe, el dichoso santo que ya no lo es -Vaticano dixit- que vino aquí a matar moros), los políticos aragoneses han recorrido estos días las tres provincias para colmar las páginas de nuestros periódicos de palabras huecas y elogios de ellos mismos.
Mañana, como buenos patriotas, habrá misa y procesión. El Obispo encabezará el cortejo al que seguirán como buenos chicos nuestros concejales. Guardarán respetuoso silencio mientras se oficia la misa y después darán un paseo por el Cerro para ver como se divierte el pueblo. La crónica de mañana la podrían haber escrito hace 40 años y sería igual. Es probable que incluso tengamos una exibición de bailes regionales (no lo sé, no he leído el programa)
La novedad viene que en vez de ser el Gobernador Civil quien encabece los actos en Aragón lo harán Marcelino y Biel.
¡Arriba Aragón! (Eso es lo que significa Entalto Aragón)
Mañana, como buenos patriotas, habrá misa y procesión. El Obispo encabezará el cortejo al que seguirán como buenos chicos nuestros concejales. Guardarán respetuoso silencio mientras se oficia la misa y después darán un paseo por el Cerro para ver como se divierte el pueblo. La crónica de mañana la podrían haber escrito hace 40 años y sería igual. Es probable que incluso tengamos una exibición de bailes regionales (no lo sé, no he leído el programa)
La novedad viene que en vez de ser el Gobernador Civil quien encabece los actos en Aragón lo harán Marcelino y Biel.
¡Arriba Aragón! (Eso es lo que significa Entalto Aragón)
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