Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

Abraham Lincoln
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lunes, 20 de enero de 2014

Miedo, mucho miedo

Lo del fin se semana, (lo del viernes, concretamente) es para enmarcar en los libros de historia.  Si por la mañana el Alcalde burgalés afirmaba en sesión plenaria que no paralizaría las obras ante el resto de concelajes del Consistorio, por la tarde rectificaba y anunciaba el fin defintivo del proyecto.

¿Qué cambió en esas horas?  Para el Alcalde nada.  Para el PP mucho.  Tanto es así que desde Génova se llamó con urgencia al Alcalde para ordenarle que pusiera fin al tema de la reurbanización de la dichosa calle porque el resto de calles de España podían incendiarse.

Sí, los estrategas populares, en un fino análisis de la situación social (no estaba la vicepresidenta en ese foro, por supuesto), se han dado cuenta que lo de Gamonal podía ser la chispa que incenciase la pradera (como díjo Mao) y dieron órdenes taxativas para enfriar el conflicto.

Razón no les faltaba, tan sólo hay que ver cómo desembocaron las concentraciones de apoyo en las grandes ciudades esa misma noche.

Y es que el miedo está cambiando de bando.




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Y lo saben los vecinos de Gamonal, lo saben hasta tal punto que en vez de irse a su casa van a continuar con las concetraciones para pedir la libertad sin cargos de los detenidos y que los comercios con cristales rotos no presenten denuncias (incluidos los bancos)  NOTA

Por primera vez desde el 2008 la clase obrera ha salido a la calle.  La clase obrera tradicional, la de mono y casco, la del metal, la de la construcción... y no la de servicios.  Esa clase obrera que viven en barrios obreros, con un nivel cultural por debajo de la media, esa clase obrera que ha sido la base sólida electoral del PSOE desde las primeras elecciones, esa clase obrera que no entiende de política, que no lee libros ni tampoco blogs de reflexión política, esa es la clase obrera que se ha movilizado, y esa da miedo al poder.  Esos no son los que hacen asambleas y aplauden moviendo las manos mientras discuten sobre el sexo de los ángeles, esos son los que están sufriendo de lleno la crisis porque sus espectativas vitales y las de sus hijos se han hundido.

Si el ejemplo de Gamonal cunde en el resto de España, puede llegar a pasar algo serio.

NOTA.  Parece ser que los detenidos eran todos burgaleses y según un informe policial ninguno era fuera dejando en evidencia, una vez más, las  mentiras del PP sobre este asunto.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Encuestas y cambo social

Nuevamente otra encuesta electoral vuelve a predecir la no muerte del bipartidismo en España, esta vez ha sido El País este fin de semana.  Más allá que la cocina sea más o menos condimentada, la avalancha de encuestas que estamos viviendo apuntan todas ellas a lo mismo: el bipartidismo, sostén del Régimen en su aspecto más político, está sufriendo una gripe pero que ni tan siquiera le obliga a estar en la cama porque obtener más de un 65% de los votos no es sufrir una debacle, y menos con una participación que oscila entre el 65 y el 70%.

El PPSOE resiste muy bien los envites de la crisis, mucho mejor de lo esperado.  Claro que cuenta con poderosos aliados, sobre todo en los medios de comunicación (otro pilar fundamental del Régimen) y España vuelve a convertirse en un modelo de estabilidad a la europea, tanto que quizá sea una excepción.  Porque España no es Grecia, cierto, donde ha surgido con fuerza una alternativa de izquierda al sistema, pero tampoco es como esa añorada Europa central, tan democrática ella al tiempo que plagada de movimientos populistas de extrema derecha (Austria, Países Nórdicos, Holanda, Francia, Italia... por no hablar de las nuevas incorporaciones del Este)  Sí, España, tan democrática ella, tan europea que se ha convertido en excepción de lo que está pasando en Europa.  Digamos que el modelo de integración europea española ha evolucionado más hacia un modelo anglosajón que hacia modelos continentales.

Sin embargo esas mismas encuestas nos hablan de descontento social y los datos que desmenuzan la realidad social y económica están repletos de señales de alarma sobre un posible estallido social.  Tal es así que el poder se está preparando con nuevas leyes, como la Ley Mordaza, que permitan una represión ciudadana a todos los niveles, desde la cirugía fina hasta la intervención a corazón abierto, es decir, desde la sanción administrativa individual orientada a aquellas personas que puedan destacar un poco entre la multitud con multas imposibles de pagar por parte de un trabajador medio, hasta la protección de la policía en caso de intervenciones multitudinarias con uso y abuso de la fuerza por su parte.

¿Contradictorio?  No lo creemos.  El individuo, como dijo hace tiempo Marcuse, es unidimensional en sus aspectos culturales y comportamientos políticos por lo que no encuentra otra salida al sistema que le oprime que el sistema mismo, sin embargo la realidad social, su situación económica, sanitaria, educativa, asistencial, laboral lleva un camino paralelo que aprieta las tabas y provoca descontento y reivindicación.

Pero la salida de este descontento no es una salida colectiva, es decir, una salida de construcción de un nuevo modelo social.  El individuo busca una salida personal a sus problemas concretos tal y como ha aprendido a interactuar en la sociedad de consumo: tengo un problema y lo soluciono yo mediante la mercantilización del mismo.  Digamos que es un triunfo del capitalismo anglosajón.  Estados Unidos es un claro exponente de este modelo de sociedad individualista, una sociedad con explosiones sociales periódicas en forma de motines y algaradas pero sin recambio político.  Y para ello nada mejor que una respuesta, por parte del poder, de corte exclusivamente policial y represor.

¿Tanto ha cambiado la sociedad en las últimas décadas?  Creemos que sí.  Creemos que no habrá ninguna chispa que provoque un estallido general (la huelga del servicio de limpieza de Madrid podría haberlo sido) o que en caso de que ocurra será limitado y muy controlado.  No esperamos en España una Primavera de ningún tipo, como tampoco un cambio de tendencia sustancial en el comportamiento electoral de la sociedad, acaso una apatía colectiva cargada de resignación con solidaridades puntuales a través de las ONG,s casi todas ellas en manos de la Iglesia Católica.

viernes, 30 de marzo de 2012

La huelga

Más allá de la inútil guerra de cifras que se sucede tras este tipo movilizaciones de lo que queda constancia es del cabreo generalizado que está saliendo a la luz en nuestra sociedad.

Desde el blog hacemos un análisis agridulce de estas últimas semanas que han tenido como colofón los hechos del día de ayer.  Y creemos necesario hacerlo así ya que un análisis de una jornada reivindicativa fuera de su contexto temporal conduce inevitablemente al error.  Tras las últimas elecciones generales en las que la derecha social votó a piñón a su partido representativo confiando en el discurso conservador de la confianza y la gestión (ya sabemos que para ellos la democracia se reduce a ser buenos gestores) y en las que la izquierda social tuvo una escasa participación comenzaron a caerse algunos mitos.  Es más, esos mitos se les cayeron a los votantes del PP.  Andalucía o Asturias son claros ejemplo de lo que hablamos: la derecha nominal esta vez no arrasó.  Y es que el PP, aunque cuente con el apoyo de la Conferencia Episcopal española no debe tener un respaldo directo de Dios y no ha producido todavía ningún milagro.  Por ello las políticas que han comenzado a aplicar son una continuidad acentuada de las de la última etapa de ZP: recortes y ajustes.

Recortes y ajustes, sí, porque ese escaparate de reducir gastos suntuarios, dispensas sindicales y patronales, coches de lujo, sueldos y enchufes tiene un recorrido muy corto.  En alguna ocasión ya se comentó en el blog que aún siendo cierto no eran cantidades sustanciales.

Esa dinámica se acentuará en los meses que vengan y aunque con renovados bríos la caverna mediática vuelva a la carga con esos discursos de salón la realidad les superará por todas partes.  Sí, la derecha social se encontrará huérfana ante unos discursos superficiales que serán superados por la realidad.  ¿Puede provocar una radicalización de la misma?  Ya se verá.  De momento no parece que pueda pasar en España a no ser una escisión en el seno del PP.

Mientras tanto la izquierda social está desnortada.  La izquierda oficial se alegró del resultado de las elecciones del pasado domingo pero es una alegría menor, sin recorrido, sin fondo, una risa casi histérica.  Los grandes vencedores fueron las papeletas que no llegaron a las urnas.  Cierto que esta vez hubo un mayor corrimiento de votos del PSOE a IU pero nos atreveríamos a calificarlo de anecdótico y no de sintomático.

Y es que hay un cabreo generalizado entre las clases trabajadoras, algo que se vivió ayer en las manifestaciones, pero no hay un proyecto de futuro, no hay una propuesta política, no por parte de los partidos  al uso, no, no la hay en el imaginario colectivo.  Y sin utopía social no puede haber cambio.

Claro que la utopía que provoque un cambio debe venir de una sociedad concienciada y quizá allí  esté la clave.  Cierto que los medios de comunicación continuarán realizando su labor de adoctrinamiento de las masas pero no es menos cierto que la realidad socioeconómica hará que las gentes se den de bruces con la realidad y puede ser que los movimientos de protesta como el de ayer puedan mutar en movimientos de cambio.  En su favor, desgraciadamente, hará mucho el PP, con presupuestos muy restictivos y caña y más caña.  Puede ser que entonces la gente se de cuenta de que es lo que es y no lo que le dicen que es.

jueves, 6 de noviembre de 2008

OBAMA

¿Realmente representa Obama el cambio? ¿Significará Obama el principio del cambio, no sólo en los EE.UU. sino en el resto del mundo? Por la lectura de las declaraciones de la socialdemocracia española así parece. Parece como si el éxito de Obama en las elecciones yankies fuese un éxito personal de nuestro PSOE. No se habla de otra cosa y existe una extrana sonrisa (cannabica, diría yo) en los rostros de los dirigentes del PSOE (me van a permitir que no diga de los socialistas españoles por motivos obvios, quizá podríamos llamarlos psocialistas que se acerca bastante a lo de pseudosocialistas, pero tampoco es eso, que hay gente de buena fe), en fin, que a lo que parece es una nueva victoria del PSOE sobre el PP.

Y sin embargo Jorge Moragas ha dejado dicho, a quien le quiera oir, que Obama está a la derecha del PP español. ¿Irracional?. No lo creo. Obama es (o será) el nuevo presidente de los EE.UU. es decir, que su margen de maniobra es grande, en el espacio ideológico en que se mueve. Y no puede ser de otra manera, en los USA no hay izquierda, ni tan siquiera hay socialdemocracia. Sólo hay derecha. Veamos: Su postura sobre Palestina será... y sobre Afganistán será..., sobre el Estado y el mercado... sobre las bases militares que tienen a lo largo y ancho del mundo... sobre el modelo económico...

Y sin embaro Obama representa un cambio, pero yo no creo que en la cuna del Imperio se esté produciendo un cambio del César que cambie los destinos del mundo, más bien al contrario, que en la periferia del Imperio se ha producido un cambio que ha forzado a poner a un nuevo César acorde con lo que está pasando.

A la hegemonía económica incuestionable que tenía hace unos años le ha salido un duro competidos, China, que crece de forma imparable; en su patio trasero lo más dulce que tiene es Lula, pero cada vez tienen más fuerza los Evos, Chavezs, Correas... no sólo por los que están en gobierno, sino porque cada vez tienen más fuerza en la oposición. Miremos que todo el continente sudamericano, excepción hecha de Colombia y Perú, de una u otra manera está en manos de la izquierda y ¡qué izquierda, esa maldita que mira con buenos ojos a la Cuba de Fidel!; las dos guerras en las que se encuentra metido no tienen salida victoriosa y han supuesto que el mundo islámico tenga una opinión unánime respecto a occidente, lo nunca visto; el modelo económico que representa se ha hundido, no sólo en lo financiero internacional, sino en lo productivo, ya no son la fábrica del mundo y su deuda real no deja de aumentar, de hecho los USA viven del crédito del resto de países; en el plano interno 50 millones de ciudadanos americanos no tienen ningún tipo de atención sanitaria y lo que es peor, su modelo económico (el mismo que el de la socialdemócrata europa, por cierto) ha desmantelado al sector productivo y ahora tienen dependencia exterior casi absoluta.

En definitiva, Obama no es el principio de cambio, es el resultado del cambio. Y aún así con no mucha diferencia en el respaldo popular, tan sólo un 5% de los votos, no tanto.

Mientras tanto, los medios de formación de masas (es decir, la TV y demás) hablan del cambio y en un ejercicio cirquense de trapecio lo identifican con el año 82 y ¡entrevistan a Felipe González! Bueno, no es de extrañar nada de lo que pasa, en Francia Sarkozy es de Obama, como aquí ZP. Y eso que Sarkozy era el modelo del PP.

¿Tendrá razón Moragas?